La 23a edición del Diccionario de la Lengua Española ha sido presentado por la Academia Dominicana de la Lengua y Editorial Planeta.
Participaron los académicos siguientes: María José Rincón, con el tema Armonización del DED en el DRAE, Manuel Núñez Asencio, con el tema El Valor lexicográfico del DRAE, Rafael Peralta Romer, con el tema Relación entre el DRAE y la comprensión de las palabras y Bruno Rosario Candelier con El aporte del DRAE al conocimiento del mundo.
El nuevo volumen del DRAE tiene 2,376 páginas y recoge 93,111 artículos o palabras, muchas de ellas de procedencia americana, así como las derivadas dl mundo de las nuevas tecnologías, 195,439 acepciones, 19,000 acepciones de americanismos, 140,000 enmiendas sobre 49,000 artículos, 5,000 palabras nuevas y 1,350 supresiones.
Se puede constatar la incorporación de palabras de nuevo cuño que gozan de gran difusión entre los hablantes hispanoparlantes como son los vocablos: hacker, dron, tuitear, lonchera, feminicidio, wifi, basurita, limpiavidrios, motoneta, amigovio y papichulo, entre otras, así como nuevas acepciones para un conjunto de palabras que ya estaban en ediciones anteriores y también el nuevo diccionario ha quitado algunos artículos que han perdido vigencia entre los hablantes, por ejemplo: «sagrativamente» (con misterio), o «acupear» (defender, respaldar).
Este nuevo volumen reviste significativa trascendencia, pues con su publicación se conmemoran los 300 de la fundación de la Real Academia Española. Es una versión actualizada de una obra cuyo embrión data de 1726, cuando la RAD, creada en 1713, editó el 1er volumen del Diccionario que concluyó en 1739. Hasta que en 1780, nacería el primero de la serie del Diccionario de la Lengua Española o Diccionario de la Real Academia de la Lengua, que registró 46,000 artículos. Desde entonces se han publicado 23: tres en el siglo XVIII, diez en el siglo XIX, ocho en el siglo XXI y dos en lo que va del siglo XXI.
Parte de la importancia de asistir a este tipo de actos consiste en que se ofrecen significativos descuentos a los asistentes con motivo de la presentación de la nueva edición de libro.
En este caso la editorial presentó un 30% descuento en ambas ediciones: •En pasta dura (edición de lujo) para un total de RD$5,300 con descuento incluido.
•La presentación sencilla que consta de dos tomos se ofrecía a RD$3,300.
Este beneficio se suma al de ponerse al corriente en temas lingüísticos con la disertación de los académicos.
A continuación apuntes de la participación del académico Rafael Peralta Romero:
La unidad de nuestro idioma, es decir, la máxima aproximación entre los hablantes, en cuanto al valor semántico de las palabras, así como a su escritura y pronunciación, constituye una prioridad para los integrantes de la Asociación de Academias de la Lengua Española, que con la orientación de la Real Academia Española, ha preparado este poderoso código de sustentación de nuestra lengua.
El DLE es un instrumento fundamental para afrontar aspectos tales como la propiedad y la corrección del lenguaje.
La lengua hablada es un fenómeno casi natural adquirido por el contacto familiar y social. Sin embargo, el manejo de la lengua escrita resulta de un proceso de aprendizaje en el que juega un rol determinante la disposición del propio individuo. El habla es un regalo pero la escritura se gana como resultado de un trabajo que supone al menos un grado de complejidad.
Son suficientes las razones para apreciar la invención de la escritura como uno de los hitos más importantes de la humanidad: se habla de «historia» a partir de la aparición de la escritura.
Sin embargo, en el uso del idioma la modalidad oral de favorece de la escrita, aunque ambas se complementan. La norma gramatical se extrae del uso de la comunidad de hablantes. El diccionario es un buen consejero para resolver dudas o afianzar conocimientos respecto del uso de las palabras de nuestro idioma, conviene tenerlo cerca y tratarlo como un amigo.
Sobre la infalibilidad del diccionario se cierne cierta relatividad. El diccionario resulta un factor de unidad dla lengua que contribuye a evitar su dispersión, pues si cada cual escribiera las palabras a su modo y antojo de vería mermada la posibilidad de entendimiento mediante la lengua escrita. La otra gran ayuda que nos ofrece el diccionario es en el aspecto lexicográfico, aun con las variaciones de significado que se atribuyen a las palabras de una a otra comunidad lingüística. Cada hablante se acoje al sentido que en su comunidad se otorgue al vocablo, quienes tengan compromiso con la lengua deberán estar alertas de lo que pasa en otros ambientes con cada vocablo.
El idioma tiene un perfil, una fisonomía, y aunque evoluciona, lo hace paulatinamente, porque guarda fidelidad a sus orígenes. Esta fidelidad llamada técnicamente etimología.
Entrar en confianza con el diccionario le permite a uno una mayor comprensión de las palabras y en consecuencia, profundizar su conciencia de la lengua.

