Todo acto de graduación ha de tener un componente emotivo por los sacrificios que supone poder alcanzar un nuevo grado académico y esto puede llegar a ser enternecedor si se han superado condiciones muy desfavorables al logro pretendido.
Hemos sido testigos recientemente del emotivo acto de graduación de un nutrido grupo de 25 jóvenes procedentes de la Academia de Baseball de los Metsde NY, que se constituyen en el séptimo grupo de graduandos desde 2008, de prospectros supuestos a convertirse en el futuro en peloteros profesionales, y que por medio de los Centros de Educación a Distancia (CENAPEC) hacen posible que estos jóvenes continúen su ascenso educacional básico que no debe faltar a ninguno cual que sea el oficio al que se quiera dedicar, por demandante que sea, en este caso, el deporte de alto rendimiento que requiere mucho esfuerzo y entrenamiento físico.
Aún así, algunos estudiantes lograron ser reconocidos por su alto rendimiento académico. Hay que destacar también que en este caso se ha desarrollado bajo un programa que se ejecuta con un acompañamiento psicológico y con la orientación de un grupo de profesores que motivan el aprendizaje de los estudiantes.
Ojalá pudiera ser siempre éste el caso aún no siendo el de esta academia de Baseball, solo que allí de seguro pueden contar con estos recursos, mientras otros empleadores o protectores no!!
Sin embargo, y como en muchas áreas, no siempre las oportunidades son justas ni iguales para todos, y hay cantidad de jóvenes que por razones disímiles interrumpen su formación básica, que es la que no puede faltarle para hacer la zapata sin la cual no podrían ascender de manera equilibrada en su formación integral y es a su vez la que abre puertas para otros niveles de ascenso educativo.
Muchas veces es el provenir de un hogar disfuncional, poco estimulante al estudio, una pobreza que antepone la necesidad alimenticia a la educativa, unas dificultades mayores para el acceso a la educación, entre otros factores, predisponen el abandono de los escasos estudios alcanzados a nivel básico.
De ahí nuestra doble satisfacción al presenciar semejante acto donde se puede notar cómo se van puliendo incluso en la manera en que se expresan en público al agradecer a sus protectores, desarrollando la base de una oratoria básica satisfactoria.
Es preocupación de la academia que estos jóvenes lleguen a un desarrollo integral acorde al menos, con la educación básica obligatoria, para un desenvolvimiento óptimo sea cual sea el nivel que alcancen como peloteros profesionales, o bien en escalas menores.
Quisiéramos pensar que ese sea el proceder y aspiración de los empleadores y propietarios de pequeños negocios en los barrios y campos, que sirvan de enlace estimulador para que sus jóvenes empleados en vez de abandonar sus estudios básicos tras el sueldo que les permita el sustento alimenticio, continúen a la par sus estudios aunque sean los fines de semana bajo el sistema de educación a distancia para completar al menos su bachillerato sea en modalidad libre o regular, con la comprensión de su empleador, sea que este participe en el pago del costo o simplemente siendo flexible en horarios para hacer posible el sueño educativo.
Historias de redención y sacrificio han de servirnos como inspiración y acicate para que aún en las peores condiciones no abandonemos el propósito educativo, ni nosotros ni nadie a nuestro alrededor.
Soluciones siempre habrá, variadas, aunque tal vez no se adapten a todas las necesidades, el modelo Cenapec es un intento por facilitar la inclusión educativa. Que amerita esfuerzo? Sí. Que no es gratis? Cierto. Sin embargo, imposible no resulta si hay voluntad y sacrificio.
Según se nos informó el costo anual por los estudios a distancia ronda entre los RD$6mil y $9mil anual divididos en 11 pagos. Se han graduado unos 650 mil estudiantes en 43 años de existencia de Cenapec y cerca de unos 140 mil bachilleres graduados.

