Hagámoslo!
Por qué unirse al programa nacional de cambio del refrigerante que usa tu nevera y tu acondicionador de aire?
Para poneros en contexto, les comparto este contenido que explica muy bien al respecto :
La Subdivisión Acción por el Ozono de
la División de Tecnología, Industria y Economía del PNUMA presta asistencia a los países en desarrollo en sus esfuerzos por cumplir sus compromisos contraídos en virtud del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan
la capa de ozono, especialmente los relacionados con la eliminación de los hidrocloro uorocarbonos (HCFC).
Entre otras, existen alternativas “inocuas para el ozono y el clima” tales como
los refrigerantes naturales, a saber, los hidrocarburos, el amoníaco y el dióxido de carbono y los HCF de bajo potencial de calentamiento atmosférico, tanto
los saturados como los no saturados (HFO).
En muchos sectores y en situaciones individuales la adopción de las mencionadas alternativas no está completamente clara, ya que presentan una serie de características específicas, como la inflamabilidad, toxicidad y funcionamiento a altas presiones,
que pueden limitar su aplicabilidad y requieren prácticas o enfoques especiales.
Las “normas” pueden ayudar en
el proceso de aplicación de esas alternativas de refrigerantes, en particular en empresas de países en desarrollo que no están necesariamente familiarizadas con ellos, y pueden
ser instrumentos muy útiles para ayudar a los países a introducir alternativas a las sustancias que agotan el ozono y tecnologías conexas, especialmente en lo que se refiere a su manipulación en condiciones de seguridad y a la prevención de peligros. Una “norma” es un documento oficial preparado por expertos a fin de garantizar un nivel uniforme de productos y servicios.
Las normas internacionales, regionales y nacionales pueden constituir un mecanismo de fácil acceso y ofrecer ejemplos de requisitos aplicables a nivel nacional que podrían adaptarse y adoptarse en los países como alternativas a los hidrocloro uorocarbonos (HCFC), que actualmente están siendo eliminados en virtud del Protocolo de Montreal.
Es responsabilidad de cada país establecer medidas jurídicas apropiadas a nivel nacional para cumplir sus compromisos en el marco del Protocolo de Montreal con vistas a la eliminación de los HCFC y otras sustancias que agotan la capa de ozono. Las normas pueden proporcionar el marco y la “información necesaria” en cuanto a la forma en que pueden adoptarse las alternativas con las menores alteraciones posibles. Fuente: http://www.unep.org/ozonaction/Portals/105/documents/Ozone_Day_2015/7739-s-StandardsBooklet2015.pdf
Ahora compartimos el siguiente texting de una fuente nacional, ya para aterrizar en nuestra realidad:
El Ministerio de Medio Ambiente y Recurso Naturales entregó decenas de equipos a técnicos de refrigeración de las 32 provincias del país con la finalidad de reducir y eliminar de forma gradual el consumo de hidroclorofluorocarbonos (HCFCs), sustancia agotadora de la Capa de Ozono que se usa como gas refrigerante.
La meta del Plan para la Eliminación del Consumo de HCFCs en la República Dominicana es reducir hasta cero el consumo de esta sustancia en dos fases, la primera del 2012 al 2015 para frenar el consumo actual y reducirlo hasta un 10%, y la segunda fase del 2016 hasta el 2030 para llegar a cero consumo.
Los hidroclorofluorocarbonos son sustancias que se utilizan como gases refrigerantes en equipos de aire acondicionado, neveras y congeladores. También se usan en la fabricación de espumas rígidas para paneles refrigerados, aislantes de techos y paredes y en las operaciones de impermeabilización de techos.
El Plan cuenta con la estrecha colaboración de la Dirección General de Aduanas, el Instituto de Formación Técnica y Profesional (INFOTEP) y la Asociación Dominicana de Técnicos de Refrigeración y Acondicionamiento de Aire (ADOMTRA).
Puestos en contexto, cabe decir que forma parte de nuestra cuota de responsabilidad personal interesarnos en conocer este tema y aplicar las acciones correspondientes respecto al cambio del refrigerante que usa tu nevera y tu acondicionador de aire y es una de las medidas que un EcoCiudadano puede tomar para cumplir con normativas surgidas de acuerdos internacionales con el objetivo de disminuir nuestra huella medioambiental por destrucción de la capa de ozono, o en otros casos, aumento del efecto invernadero, ambos muy vinculados al cambio climático.
Al sustituir el refrigerante que aún traen de fábrica muchos de estos efectos eléctricos (refrigeradores y acondicionadores de aire) estaremos tomando acción por nuestra responsabilidad antes que enfocarnos en criticar el sistema o señalar las fallas ajenas.
El refrigerante R-22 es de alto potencial nocivo porque aumenta el calentamiento global debido a que contiene cloro y azufre, debe sustituirse por el nuevo refrigerante 290, que es un hidrocarburo y constituye la alternativa ecoamigable que se está usando.
Según nos explicó uno de los técnicos certificados para realizar esta reconversión este proceso en lo que respecta a Latinoamérica ha ido avanzando a nivel de que ya los países que tienen pendiente el mayor volumen por realizar este cambio son Chile, Méjico y República Dominicana.
La mejor noticia al asumir por responsabilidad con el planeta el cambio del refrigerante, desde el punto de vista de que se podrá obtener un beneficio de retorno inmediato, es que al hacer el cambio del refrigerante del acondicionador de aire y de la nevera obtendrá un ahorro en el consumo eléctrico aproximado de hasta 35% dependiendo del caso.
Como EcoCiudadana activa, escucho contenidos que fomenten estos conceptos verdes, por eso, a raíz de escuchar en el Programa FactorVerdeRD sobre este programa nacional de reconversión impulsado por el Medioambiente, de inmediato pregunté cómo podía llevarlo a cabo y consulté costos con uno de los técnicos certificados que me recomendaron para estos fines vía el programa FactorVerdeRD, quienes me compartieron la información que les proporcionó el Ministerio de Medioambiente.
Me dieron varias opciones de técnicos (5 en total, todos desconocidos para mí), pero mi experiencia en el servicio fue con quien estuvo disponible a mi primera llamada: Ramón Diloné, a quien conocí el día que fue a ofrecerme el servicio, del cual me sentí satisfecha.
Desde el día del cambio de refrigerante 9 nov 2015 (en la nevera) y 15 nov 2015 (en el acondicionador de aire) experimenté la siguiente disminución en el consumo:
Octubre 2015……..factura Edesur $1,754
Noviembre 2015…factura $1,046
Diciembre 2015…..factura $798
Hoy 9 enero 2016..factura $892.
Cada caso es único, pero ofrezco mi testimonio invitándote a tomar en cuenta estas informaciones para integrarse a hacer el cambio después de investigar por usted mismo y confirmar las informaciones compartidas.
Fuentes: http://www.elaireacondicionado.com/articulos/sustitucion-gas-r22 ;















