¿Por qué visibilizar el Cimarronaje?

Santo Domingo, D. N.– La nota de prensa recibida en nuestra redacción da cuenta de que la iniciativa educativa 5ta. Jornada de Visibilización del Cimarronaje, a la cual hemos asistido en ediciones anteriores, y damos fe de su alto valor como experiencia concienciadora y redentora, obedece a múltiples objetivos que conviene expresar para entender el contexto. Entre los objetivos están:

•Visibilizar la afrodescendencia, conocer la identidad dominicana, enfocándose en los espacios públicos de la Ciudad Colonial, así como las infraestructuras de los antiguos ingenios de la colonia, para resaltar la invisibilización histórica en R. D. de los aportes afro a la cultura y construcción de lo dominicano, concientizarnos sobre la importancia histórica de los hechos vividos por los african@s que fueron esclavizad@s y su descendencia que vivió y vive las secuelas nefastas del colonialismo, la esclavización y del racismo; conocer los aspectos de sus vidas y el Cimarronaje al que tuvieron que apelar como defensa de la propia vida, su libertad y dignidad humana.

•La elaboración de un documento reincididente para insistir en la visibilización de sucesos históricos relacionados con l@s esclavizad@s y lugares de la Ciudad Colonial y de las ruinas de los ingenios coloniales visitados, para requerir al Estado Dominicano a través del Ayuntamiento del Distrito Nacional, el Ministerio de Cultura y sus apéndices, la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental (DNPM) y Patrimonio Cultural Inmueble; que para la contribución y enriquecimiento del patrimonio cultural tangible e intangible y el fortalecimiento de la identidad cultural nacional y de la memoria histórica, espacios como las ruinas de los ingenios coloniales que actualmente se encuentran en cuasi abandono (exceptuando la ruina de Engombe que luce cuidada), sean re-acondicionadas respetando su valor histórico, creación de tarjas informativas sobre la historia del lugar, y resaltar las vivencias de l@s esclavizad@s, el cruel y explotador trabajo que desarrollaban como elemento de productor de riquezas para los colonialistas y las manifestaciones de rebeldía y cimarronaje por la libertad y la abolición y las manifestaciones de rebeldía y cimarronaje por la libertad y la abolición de la esclavitud decretada por los haitianos el 9 de febrero de 1822.

Incluir en el requerimiento la visibilización de otros lugares adicionales, por ejemplo, el lugar donde se estima que entre el 1547 y 1548 fue colgada la cabeza del líder cimarrón Sebastián Lemba Calembo, después de ser asesinado en San Juan de la Maguana.

Investigadores estiman que su cabeza fue colgada en una de las puertas de las murallas entre el Fuerte de San Gil y la Puerta del Conde – habiendo algunos que sitúan el hecho en la calle Mercedes (Bolívar) esquina Palo Hincado-. A esa puerta por mucho tiempo le llamaron “La Puerta de Lemba Calembo”, y el objetivo de la nefasta acción era buscar que otros esclavizados no se sublevaran y que aprendieran lo que le podía pasar si se revelaban contra la esclavización.

Es necesario la visibilización de este hecho histórico, pues la mayoría del pueblo dominicano desciende de personas que en el pasado fueron esclavizadas. Es sumamente importante que se conozca el hecho de la rebelión contra este trato inhumano, y poder hacerle honras a sus héroes y heroínas, como Lemba y Ana María. Incluso desde el punto de vista turístico crearía un mayor interés por la ciudad de Santo Domingo, pues visitantes podrían acudir a la estatua de Juan Sebastián Lemba para conocer parte de la historia colonialista y del cimarronaje de ésta isla.

•Otro lugar a resaltar, es en el hoy Parque Colón, antigua Plaza de Armas y futuro Parque Cacica Anacaona, al lado de la Catedral Primada de América, donde a l@s esclavizad@s se le pegaba con un fuete como castigo. Se dice que en el lugar donde l@s esclavizad@s eran atad@s para ser castigad@s le llamaban “La Picota”, que era una columna de piedra, parecida a un pequeño obelisco que portaba en su cúspide una cruz.

Imagen de lo que sería una picota, para tener una idea de lo que hablamos, ya que no existe actualmente. Tomado de: Rollos y Picotas de nuestra tierra, del blog mexicano herreracasado.com, de artículos y comentarios sobre Guadalajara.

Otro lugar a restaurar es “La Negreta” o “La Casa del Diablo”, para convertirla en Casa de África. Se trata de una casona-almacén donde al llegar a la isla, los esclavizados eran custodiados, a fin de restablecerse de las horrendas condiciones luego de la larga travesía, sin higiene alguna durante meses y en situaciones deplorables e inhumanas. La idea era que pudieran acumular fuerzas antes de iniciarse el proceso de venta por parte de sus amos o encomenderos colonialistas. L@s esclavizad@s permanecían en hacinamiento y llanto nocturno, por lo que a esa casona se le llamaba “La Casa del Diablo”.

 

Parte de los muros de La Negreta que aún se conservan semiocultos (2016) tomada del blog: manueldelmonte.wordpress.com

A través de La Negreta, calle y zona de amplio valor histórico, entró la espantosa esclavización a América y se hace necesario sacarlo de las condiciones de abandono en que actualmente se encuentran, que para nada da muestra de su valor histórico.

•Se le agrega el “Callejón de la Negreta”, primera calle del antiguo recinto amurallado de la ciudad”, tomado de https://www.google.com.do/amp/s/hoy.com.do/el-nombre-de-la-negreta-debe-volver/amp/

El mismo artículo publicado por la periodista Ángela Peña en 2007, indica que “El historiador Euclides Gutiérrez Félix consideró que el Ayuntamiento del Distrito Nacional debería restablecer el antiguo nombre de “La Negreta” a la actual calle Gabino Puello y adornarla con escalinatas y murales que recuerden que por esa vía comenzó el proceso de la esclavitud en América”.

Según la nota de prensa recibida, refiere al lugar donde los esclavizados trabajaban en las canteras de piedras que se usaron para construir la Ciudad Colonial y sus murallas.

•Re-exaltación de las Cimarronadas: casos Lemba y Diego de Ocampo. 

Cimarronadas. “Acontecía cuando bandas de esclavos comandados por un jefe huían para guarecerse en lugares retirados, inextricables y embarazosos. En ellos construían poblados llamados palenques, manieles en Santo Domingo. Allí sembraban, procreaban hijos y se protegían militarmente erigiendo un sistema de vigilancia y defensa contra las cuadrillas enviadas para capturarlos. De tiempo en tiempo, incursionaban por lugares habitados, haciendas e ingenios robando negras y comida. El vocablo cimarrón se aplicó originalmente a los indios y animales que se iban al monte con el significado de alzado, montaraz y salvaje. El término se extendió a otras lenguas del Caribe. En francés e inglés se decía marrons.

 

Con el fin de evitar las periódicas incursiones de las tropas coloniales a sus palenques, los cimarrones los establecían en lugares inaccesibles e inhóspitos hasta para ellos mismos.”  “Las Culturas Afro-Caribeñas”, de Carlos Esteban Deive.

…Los cimarrones empleaban diversas tácticas que desconcertaban a sus adversarios, acostumbrados a pelear en Europa en campo abierto y de manera convencional. Las batallas se desarrollaban casi siempre en las proximidades de los palenques, movilizándose de un sitio  a otro, atacando y retrocediendo, tendiendo emboscadas. Los esclavos de los ingenios y haciendas los avisaban de los preparativos enemigos comunicándose mediante cuernos o fututos. Los cimarrones disponían de un corto número de armas de fuego y por eso tenían que valerse de arcos, flechas, lanzas y garrotes.

 

Hubo cimarrones como Lemba que lucharon hasta la muerte, y otros como Diego de Ocampo, que también lucharon, y al final, bajo el temor de ser asesinados, aceptaron negociar con los esclavistas, por lo cual se entregaron, no obstante, fueron traicionados.

 

Sebastián “Lemba”. Uno de lo más célebres caudillos cimarrones, cuyas huestes devastaron los campos de San Juan y Azua, raptando negras de las haciendas e ingenios, como es el caso del ingenio azucarero colonial Cepicepi, (nombre histórico Cepecepín), ubicado en las Charcas, Azua de Compostela, propiedad del secretario Diego Caballero. Lemba llegó a reunir 140 negros que le obedecían ciegamente. Como en otras ocasiones, López de Cerrato mandó al capitán Tristán de Leguizamón a perseguirlo con una tropa de 25 españoles. Lemba se movía como pez en el agua, burlando a sus enemigos y distribuyendo a su gente en grupos que actuaban en Azua y en La Yaguana. A su muerte (septiembre de 1548), su cabeza fue traída a Santo Domingo y suspendida de un garfio en una de las puertas de la muralla que se abrían a la sabana del Rey, al lado del fuerte San Gil. Esa puerta se conoció durante mucho tiempo como la puerta de Lemba.

 

Dos dibujos que ilustran una aproximación a la figura de Sebastián Lemba. La 1ra. imagen tomada de: elfogondesanjuan.com y la 2da. de: bachillere.com

Diego de Ocampo. “…Uno de los más temidos y cuyo radio de acción se limitó a La Vega. Desalojado de ella, entró a saco en dos ingenios de San Juan, de donde pasó a Azua. El botín incluyó víveres, sal, otros productos y cerca de 100 negros, con los cuales se refugió en el Bahoruco. Las autoridades intentaron negociar con él enviando a Cristóbal Colón y Toledo, quien le ofreció otorgar la libertad a los principales caudillos, en tanto el resto sería entregado a sus amos. El acuerdo no prosperó. Convencido de que, tarde o temprano, sería derrotado, Ocampo entró en contacto con un vecino de Puerto Plata a fin de que transmitiese a las autoridades su intención de entregarse a cambio de la libertad prometida anteriormente y de combatir a todos los cimarrones que no aceptasen rendirse. La audiencia aceptó la propuesta.” Tomado de “Las Culturas Afro-Caribeñas”, de Carlos Esteban Deive.

“Para el año mil quinientos treinta y pico se sublevó con un grupo de cimarrones, durando más de 10 años en pie de lucha en las montañas de lo que hoy es el Pico Diego de Ocampo”, tomado de la publicación de facebook de la página Historia Dominicana en Gráficas. “Consiste en una elevación montañosa que es el punto más alto de la Cordillera Septentrional, en la provincia de Santiago, con una altura de 1,249 metros sobre el nivel del mar”, tomado de https://es.m.wikipedia.org/wiki/Diego_de_Ocampo

Tomado de la publicación de facebook de la página historia Dominicana en Gráficas.
Pico Diego de Ocampo, tomado de https://es.m.wikipedia.org/wiki/Diego_de_Ocampo


La rebelión de Boca Nigua (1796) y la cimarrona Ana María. La 1ra. rebelión en América y considerada como la rebelión cimarrona más grande de la historia del Santo Domingo Español, donde 200 esclavizados del Ingenio de Boca de Nigüa se sublevaron en armas contra el esclavista. La Jornada visibilizará el papel estelar de la rebelde esclavizada Ana María, quien durante la rebelión fue nombrada reina. La abolición de la esclavitud en el Santo Domingo español por parte de los haitianos ocurre en 1822.

 

Ruinas del ingenio colonial Boca de Nigua. Tomado de: elgrillo.do

Referencias audiovisuales. El Maniel de Neiba, una breve conferencia con el Prof. Dagoberto Tejeda, dando una mirada a los textos de Carlos Esteban Deive.

Dagoberto Tejeda: “El Maniel en Neiba como expresión del cimarronaje colonial”.

https://www.youtube.com/watch?v=NATs6gfNI5o

https://www.youtube.com/watch?v=u_Pnqq3oAZ4

 

Un interesante comentario del profesor José Guerrero: “Cimarrones, se demuestra que no era como decía Peña Batlle: que no querían libertad”.

https://www.youtube.com/watch?v=B_CRL8r_FNI


•¿Día de la Raza o Día de la Resistencia? Otro objetivo más es insistir en que se inicie el diálogo a fin de cambiar el nombre del “Día de la Raza” por el de “Día de la Resistencia, es octubre, nada que celebrar”.    

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