¿Cómo se construye la identidad social y cultural dominicana?

Santo Domingo, D. N. Rep. Dom.- Para edificar a nuestros lectores queremos compartirles el siguiente conocimiento de alto valor generado en una de las ponencias más sólidamente presentadas, impartida en el Taller de inducción cultural para animadores, gestores y promotores socioculturales, realizado el jueves 30 octubre en la UASD.

Trascendencia a través de transmisión y transcripción de los conocimientos compartidos. Realizamos este trabajo de recoger y curar las principales ideas compartidas, en la esperanza de mostrar a los organizadores de eventos académicos, el valor de esta labor compactadora, para favorecer la difusión, como insumo en la redacción de notas de prensa, o como material destinado a circular o internamente entre los conferencistas y/o entregado posteriormente al público participante, así como su importancia para facilitar el alcance y la proyección de lo surgido en ese escenario. Amén de la deseable transmisión de cada ponencia a través de Facebook, instagram o YouTube.

Estrategia indispensable para la visibilidad, alcance y viralización. Esa trascendencia es una aspiración de todo equipo organizador, sin importar el tema tratado en cualquier evento académico, ya sea que se trate de talleres, conversatorios, conferencias, tertulias, o del género que sea, toda vez que por medio de la realización de ese evento se construye y comparte conocimiento relevante para la colectividad.

Conferenciante: Luisa A. Mateo Dicló. Título de la ponencia: Construcción de la identidad social y cultural dominicana.

“Estamos hablando de la cultura desde hace 30 años, y no nos vamos a cansar”.

“Estamos deseando retomar los aspectos importantes de la acción de la cultura dominicana y de la acción de la cultura de la UASD, porque hemos entendido que trabajar por la cultura es trabajar por la democracia, por el desarrollo de nuestra sociedad, por nuestro país”.

“Nosotros somos de los que entramos a Educación Popular, que venimos de las organizaciones populares desde los años 80, 90: músicos, cantantes, bailarines, payasos, folcloristas, así que las que no sabíamos ni cantar, ni bailar, ni hacer pintura, pues éramos investigadoras en esos momentos”.

Luisa A. Mateo Dicló

“Fuimos responsables de lo bueno y de lo malo que ha sucedido en los últimos 30 años, desde ser jurado de los carnavales y poder orientar el sentido de nuestra muestra cultural sin discriminar lo que viene de lo negro, lo que viene de lo blanco, lo que es pro haitiano, lo que es anti haitiano.”

“Nosotros no somos neutros, pero hemos creído en la cultura”.

¿Qué es la cultura? Según Taylor (1871), oigan que cosa tan simple: la cultura son las diversas maneras como los seres humanos se comparten entre sí, las formas que le tienen significación y sentido a su vida.”

No todo lo que hacemos es cultura. “Hay diferentes expresiones de cultura, pero todo lo que el ser humano hace no es cultura, ¿saben por qué? Porque los seres humanos hacemos cosas de manera política: eso es política, el ejercicio de la política de los partidos, el derecho que tiene la persona a querer ser líder y a buscar seguidores, eso es participación política.”

“Todo lo que hacemos los seres humanos para sostener las condiciones materiales de existencia, tal como lo dijo Carlos Marx en el marxismo, lo que nos sustenta nuestra condición material: techo, comida, trabajo, es la perspectiva económica, la producción, y todavía eso no es cultura.”

“Todo lo que hacemos para cuidar la salud, eso tampoco es cultura. Ahora bien, la cultura acompaña cada una de esas acciones humanas.”

Cultura es esa parte que el ser humano cree que sobra cuando trabaja, cuando nuestros primeros pobladores de los bateyes picaban caña y cantaban en su acción de picar caña por su salario, ellos no se imaginaban que veinte años o treinta años después, ese canto iba a ser parte de nuestra cultura. Las mujeres que recogían café hace treinta o cuarenta años, van cantando, recogiendo el café, hoy son canciones emblemáticas cantadas por Xiomara Fortuna, por el difunto Luis Díaz, por Manuel Jiménez, por Juan Luis Guerra.”

“Entonces, ¿qué es lo que es la cultura si no es la acción económica, si no es la acción política? Cultura es todo lo que las personas hacen, para mantener nuestras condiciones significativas de existencia, no la material.”

“¿Quién tiene un pilón de majar arroz en la casa de nuestra bisabuela o abuela? En el pilón se majaba arroz o el maíz, ya que en esa época el arroz no se compraba envasado en funda en el supermercado, sino que se molía, se cosechaba, nuestros agricultores guardaban la pila de arroz en cáscara para majar el arroz del consumo de la familia durante el año. Veamos cómo ese pilón, un simple pedazo de madera creado por las personas para poder sostener su existencia: comer, se convierte en una pieza cultural.”

Pilón de café. También puede usarse para majar maíz y arroz. Tomado de la página Solo en la Rep. Dom., en Facebook

El viaje del pilón. “El pilón de majar café, chacá, maíz y arroz, que servía para sostener nuestras condiciones materiales de existencia”, en principio colocado en el fondo del patio de la casa, fue cayendo en desuso debido a la industrialización masiva de la producción alimenticia con la venta del arroz ya envasado en supermercados, o en venta a granel en los colmados, y así perdió protagonismo utilitario en el hogar, “pasando del fondo del patio de la casa de nuestros ancestros en los pueblos y campos, luego llegó a colocarse en la sala de la casa”, ya con un rol simbólico o decorativo, “y 80 años después, el pilón está en la entrada del Museo de Cultura Dominicana o mal llamado Museo del Hombre Dominicano”.

“Ese mismo pilón ¿sigue sirviendo hoy para majar arroz? No. Porque pasó a convertirse en un elemento simbólico, algo vinculado a mi abuela”.

“Ese traslado de significación y sentido es lo que hace la construcción de la cultura”.

¿Quién no produce cultura? ¡Todos producimos cultura!”

Del lamento a la acción. “Por eso el organizador de este taller, el maestro Julio Cuevas, se lamenta de la inercia que tenemos en la universidad para trabajar con los nuevos jóvenes, con los relevos, para que comprendan la acción cultural”.

“Nosotros no lo estamos haciendo porque no tenemos paga, ya que a todos los que somos maestros nos pagan. Sino que no lo hemos hecho porque hemos tenido poco apoyo de los(las) líderes que han dirigido la universidad en estos últimos diez años, porque si ellos y los políticos, los senadores y los diputados, y el propio presidente de la República, comprendieran lo que es trabajar a través de la acción cultural, nos besaran los pies porque el que trabaja por la acción cultural, trabaja una sola vez, para siempre”.

“Eso quiere decir que en vista de todos esos años que llevamos trabajando, eso implica que en su momento, nuestra generación ya hizo su obra, cumplió su rol como sociedad, porque cada uno de los que pasaron por nuestras manos, si fueron carnavaleros aprendieron a entender el carnaval y aprender que el carnaval es un producto de la identidad y que como un producto de la cultura, fue hecho por las propias personas, mientras vivían, que comenzaron a trasladar de objetos a símbolos para poder tener significación y sentido la vida de la persona”.

“Por cuanto, como somos, estamos inmersos en un fenómeno cultural y a la vez producimos cultura cada día, conocer la intríngulis de la acción cultural es sumamente importante”.

Es importante para mis estudiantes de medicina, ¿qué médico no debe saber cuáles son las costumbres y las culturas de una comunidad? ¿Cómo va a entender la sociedad dominicana?

¿Por qué los que estamos vivos hoy, no nos morimos del COVID? ¿nos curó una vacuna?, ¿nos curó una vara mágica? o ¿nos curó la creatividad (ponte vinagre, haz gárgaras de sal, bicarbonato, toma té, etc…) de nuestras personas que vivían con nosotros?

Eso fue lo que nos salvó: nada científico, todo cultural. Les decían: si te da COVID, que no te internen, o sea, córrele a la ciencia y busca la sabiduría popular, que es donde está el hecho cultural.

Si pasamos necesidad, si pasamos hambre, soltamos la ciencia y vamos a la sabiduría del quehacer social y popular, que es el mismo lugar de donde ha salido la industria.

Si aquí ahora nos duele la cabeza, bebemos una pastilla, Y si a mi abuelita le duele una cabeza allá en Loma de Cabrera? ¿Qué hace? ¿Toma un té? ¿Y de qué hace té? De hoja. ¿Y dónde está la hoja? En el patio. ¿Y qué hizo la ciencia, el método científico con esa hoja y ese método de mi abuelita? La llevó a un laboratorio, le aplicó el método científico y la convirtió en una aspirina.

Ahora, cuando a usted el médico le dice que tiene úlcera porque ha tomado muchas pastillas, ¿qué le dice? Vuelva a tomarse té, vuelva a tomarse jengibre, agua tibia, ponerse vivaporud, etc…

Volver al origen: hagamos ciencia desde nuestros saberes. “Ese fenómeno dialéctico de volver, cuando digo volver al origen, no es que nos quedemos en el pasado, es que hagamos ciencia a partir de nuestros saberes, de nuestros conocimientos”.

“Si bien la cultura ha sido por momentos la cenicienta de los ignorantes, así sean o no nuestras propias autoridades, ¿por qué ignoran el poder que tiene la transformación social a través del fenómeno cultural? ¿Qué aspectos vamos a destacar de la cultura?”

“Siempre represento el ámbito de lo socio-cultural, no está ligado de quienes trabajan la identidad, no está desligado de quienes trabajan la gestión cultural, todas son etapas especializadas de nuestro quehacer cultural, cada uno de nosotros nos ocupamos de cosas específicas, pero todo sumado hace el fenómeno”.

¿Cuál es la parte de la identidad?La identidad no es lo que me hace igual al otro, la identidad son los elementos que nos vinculan, que son comunes”.

La plus de la plusvalía. “Iremos tratando algunos aspectos en todo ese fenómeno de explicar la cultura, la identidad, recordemos cuál es es el punto de partida: cultura, todas aquellas acciones que las personas realizamos para preservar y proyectar y sustentar nuestras condiciones de existencia, más allá de lo económico, de lo político, la cultura es “la plus de la plusvalía”.

Propuesta de acción. “Que cada 45 días hagamos una peña de diálogo, vamos a retomar la acción cultural, nosotros que aún estamos vivos, que no hemos perdido la memoria, que no tenemos Alzheimer y que no necesitamos que nos paguen por esto exclusivamente, vamos a analizar la acción cultural, para que nuestros gobiernos, el pasado, el actual y los que van a venir, gobiernos políticos y gobiernos universitarios, comprendan que un estudiante está aquí estudiando una carrera universitaria porque tiene unas aspiraciones, que trascienden comer, que trascienden un mangú de plátano, ahora ya quiere curar, quiere sembrar, esa persona está estudiando una profesión para ir al Banco Central, y hay que enseñarle el camino a través del cual se llega”.

Identidad como fortaleza de la resistencia. “Todos sabemos que cuando ponemos un pie en los Estados Unidos o en España, todo el mundo sabe que somos dominicanos, y ¿por qué? por infinitas razones, porque somos alegres, porque somos una sociedad súper resistente, aguantando el maltrato, el mal de ojo, y todos los males que van y vienen, y nosotros ahí, venciendo inconveniencias de discriminación, exclusión y desigualdad, y aún así seguimos adelante, eso solamente nos lo da la identidad”.

Xenofobia. Con el fenómeno Trump caracterizado por una tendencia contra los latinos, eso quiere decir que “la xenofobia y la exclusión está volviendo otra vez, de nuevo, como en su mejor momento”.

¿Qué podemos hacer para remediar esto? Conozcamos poco a poco algo más de cultura, y así vamos a saber que cuando nos enseñaron que la afrodescendencia era un valor inferior, eso nos lo enseñaron quienes se consideraban superiores”.

¿Por qué? En la medida en que nosotros podamos definir nuestra identidad social y cultural como un pueblo diverso, multicultural, pluriétnico, aquí hay descendientes de chinos, de japoneses, así sea negro, de blanco, de gringo, de esclavo. Entonces esa multiracialidad nos ha permitido una fortaleza que los otros creen que es una debilidad, y es que nos da lo mismo si nos discriminan, nos da lo mismo si nos inferiorizan.

¿Cuál es nuestro objetivo final? “¿Cuál es el sentido de todo esto? Retomar la idea de nuestro valor por lo que somos, no por lo que los otros desean que seamos.

No compremos las ideas que nos venden para mantener el sometimiento. “En una familia puede nacer una niña blanca, una niña morena, y ya hicimos campañas en las escuelas sobre eso, la misma madre, su muchachita blanca, su muchachita morena. ¿Cuál vale menos? las dos son iguales para su madre, entonces si nosotros tenemos ese sentido de vinculación, de la identidad, no compremos la xenofobia y la exclusión que nos quieran imponer sectores fundamentalistas que buscan dividirnos”.

“Yo me di cuenta que la sociedad dominicana era racista cuando llegué a la capital, mientras yo vivía en la frontera yo no veía que el problema estaba, entonces alguien se fabrica el prejuicio y eso se llama ideología de exclusión”.

Que la idea de quienes somos realmente con nuestra diversidad, sea lo que prevalezca. “Yo sé que son términos para mis estudiantes todavía muy, muy aventajados, muy adelantados, pero el camino de ver nuestra realidad, saber que existe una ideología que crea unas ideas de nosotros que no somos nosotros y tenemos que seguir haciendo énfasis para que las ideas de quienes somos nosotros como lo que somos de manera real: multiétnico, multirraciales, multifuncturales, sea el valor que permanezca en la sociedad dominicana”.

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